El pánico escénico mobiliza las energías del organismo, lo que está bien, pero esa inmensa energía se gasta en vano, a veces produciendo una catástrofe. Los que actúan frente un público, sea este compuesto de niños en el aula, un comité de examen, espectadores de una actuación teatral, o la Corte Suprema, necesitan aprender a manejar sus energías de acuerdo con las necesidades del momento.
Un poeta puede quejarse de falta de inspiración, un escritor del bloqueo, sin mayores consecuencias. Pero, un cantante de ópera, o un abogado no. Éstos son oficios donde se puede ganar mucho, y perder mucho: fama, prestigio, y dinero. Es más – si el poeta escribe un verso que suena torpe, o unas rimas ridículas, no pasa nada, mientras el teatro es un esfuerzo colectivo, que involucra inversiones monetarias también. Y, que decir sobre la responsabilidad de un abogado… a veces vida o muerte, y mucho dinero depende de su desempeño.
El miedo escénico, y su hermano menor, el miedo a los exámenes, son problemas muy frecuentes, que causan daños importantes no sólo psicológicos, sino económicos también. Se hacen muchos esfuerzos en encontrar métodos para superarlo, con pocos resultados.
Los métodos de relajación son difíciles de utilizar en un ambiente tenso y tumultuoso. Además, lo que se necesita, no es la relajación, sino que la mobilización adecuada de las energías. Las técnicas de reencuadernación imaginaria (cuando tienes que imaginar, que cada uno de los miembros del público son buenas personas) son útiles, siempre y cuando no halla ningún crítico malévolo en las butacas… Las afirmaciones positivas pueden ayudar, siempre que no aparezca el famoso „sí, pero”.
El uso de sustancias químicas es bastante común. Los medicamentos a veces ayudan, pero pueden tener efectos laterales desagradables. Últimamente se toman esteroides, cosa peligrosa. Pero lo peor es el uso de drogas duras, como la cocaína.
La Técnica de la Liberación Emocional, EFT, en cambio, no tiene efectos laterales, y no cuesta más que participar en una cláse, o taller, y leer un par de artículos. El procedimiento básico se aprende en un corto tiempo, y produce alivio inmediato, así sirve como „primer auxilio” en casos de pánico escénico. La versión corta se la puede aplicar de una manera cómoda y discreta en los momentos anteriores de una actuación. Para lograr un efecto duradero en algunos casos complejos se necesita más tiempo, que puede abarcar una sola sesión, o una serie de sesiones, dependiendo de la complejidad de los problemas de fondo. Se optimiza el nivel de exitación del sistema nervioso para así tener la mejor disposición para el gran desempeño.





